lunes 25 de octubre de 2010

La “independencia no neutral” del Partido Verde



Confieso que la “independencia no neutral” del Partido Verde de Brasil para el balotaje me exaspera. No soy un militante ambientalista, pero asumo que muchos de los planteos que realizan las organizaciones ecologistas me competen y me interpelan. Pero cuando percibo estar cerca de ciertas posiciones, decisiones como las de Marina Silva me hacen replegarme. Parece que prefieren mantener la secta reducida de los convencidos militantes que persuadir a los que no lo son de que vale la pena comprometerse con esas causas. Eso. Le falta política a los partidos verdes y a las organizaciones ambientalistas. No pueden ser “independientes” entre Serra (lo peor del neoliberalismo, el continuador del traidor FHC) y Lula, lo mejor que le pudo pasar a los sectores populares de Brasil. Claro, no es lo perfecto, que por otra parte no existe. Dicen que lo mejor es enemigo de lo bueno. ¿Pero es lo mismo exigirle a Lula que incorpore la agenda ambiental a su gobierno que a Serra?

Entiendo que la conciencia ambiental es algo que no se puede imponer, que es gradual, como todo en la política. Fue gradual que mucha gente acepte que los homosexuales tienen los mismos derechos que los heterosexuales, lo será seguramente que se acepte debatir sobre la despenalización del aborto que constituye un castigo doble para las mujeres pobres.

Pero sigo pensando que la sociedad y el Estado están atravesadas por relaciones de fuerza, que la tensión es constante, el conflicto –eso que odian los liberales de derecha e izquierda- también, y que hay veces que algunos toman decisiones que reproducen lo que dicen combatir. El viejo cuento del “cuanto peor, mejor”. O eso de que es mejor tener un enemigo claro y definido de derecha, y no uno “populista”. Pues bien, creo que en Suramérica, la “independencia no neutral” del Partido Verde le podría entregar nada menos que Brasil a la derecha, a la verdadera (y aquí no valen las ironías de la revista Barcelona). Así como la disidencia de la Concertación le entregó en Chile el gobierno al pinochetista Piñera.

Es en esos momentos, cuando se deciden cosas importantes, que espero que la militancia ambientalista entienda que no se construye políticamente ni se logran aliados sólo con consignas o hechos mediáticos. Da para pensar también por ciertas coyunturas similares que se dan por estas latitudes.

3 comentarios:

Daniel San Cristobal dijo...

Creo que la nota de Feinman el bueno en el página de ayer es muy contundente en el sentido que vos exponés
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-155610-2010-10-24.html

(para ser bloquero K hay que cumplir las dos condiciones)

Brian, rosarino en el Chaco dijo...

Si, ahora que me lo recordás, sí. Creo que la idea es esa, el maximalismo de las consignas puede generar un gran retroceso. Seguramente me van a venir a correr que es una postura "conformista" o "conservadora". No me importa. Jajaja. No hay nada más conservador que seguir creyendo que las recetas de Lenin se aplican en todo momento y en todo lugar.

Chabon Piola dijo...

Se parece al "VOTO NO POSITIVO " del Cleto.
Se sabia de antemano que el voto a esta mujer era un voto a Serra , de hecho el vice de este partido es confeso adherente de los "tucanos" mas fundamentalistas.